Recomendaciones para un arrendamiento seguro y legal
Es fundamental asesorarse adecuadamente y establecer condiciones claras desde el inicio de la relación contractual. Elaborar un contrato de arrendamiento ajustado al tipo de inmueble —ya sea residencial, comercial o industrial— es esencial, así como realizar un inventario fotográfico detallado al momento de la entrega del bien.
Recuerde que, de acuerdo con el artículo 28 de la Ley 820 de 2003, como arrendador debe estar registrado ante la Alcaldía del municipio donde se encuentre el inmueble. Actuar conforme a la ley garantiza seguridad jurídica y respaldo durante todo el proceso de arrendamiento.
Conocer a los arrendatarios potenciales es clave. Evalúe su historial crediticio, referencias personales y laborales. No se enfoque únicamente en la recepción del dinero; tenga en cuenta que estará estableciendo un vínculo jurídico de mediano o largo plazo, que implica confianza, cumplimiento de obligaciones y preservación de su patrimonio.
Evite riesgos innecesarios: arriende solo a inquilinos certificados
No exponga su patrimonio. Arrendar su inmueble sin verificar y certificar a los arrendatarios puede poner en peligro la integridad de su propiedad y derivar en costosos procesos legales.
Asegúrese de contar con arrendatarios con respaldo, historial crediticio verificado y capacidad jurídica y financiera comprobada.
Un inquilino certificado es su mejor garantía para un arrendamiento seguro y sin sorpresas.

